Código de Buenas Prácticas IT

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En IT-MODELS la elaboración de un código de buenas prácticas nos parecía esencial para empezar a “cambiar el mundo”, este mundo de las modelos en el que por lo general tantos abusos se producen. Nosotros nacemos con esas buenas prácticas impresas en nuestro ADN, pero no nos conformamos con eso. Por esa razón, nuestro objetivo final es que toda organización que trabaje con modelos se comprometa a observar los cinco principios básicos de nuestro Código de Buenas Prácticas.

[/cmsmasters_text][cmsmasters_tabs shortcode_id=”fr7cm4rwu” mode=”tab” active=”1″ animation_delay=”0″][cmsmasters_tab shortcode_id=”fnde32l5l” title=”Legalidad”]

Los contratos de representación tienen que estar basados en la equidad, que es uno de los principios generales del Derecho. Esto quiere decir que un contrato de representación tiene que conservar un equilibrio entre las contraprestaciones de ambas partes, entre los derechos y las obligaciones de modelo y representante. No obstante, si incurren en un desequilibrio grave en perjuicio de una de las partes son anulables por abusivos.

Por desgracia, la mayoría de contratos que circulan por las agencias contienen cláusulas leoninas o abusivas, que son todas aquellas no negociadas individualmente, que vienen impuestas por una sola de las partes (la agencia) y que van en contra del principio de buena fe, causando un grave desequilibrio entre los derechos y obligaciones de las partes, en perjuicio de la modelo. La Ley considera este tipo de cláusulas nulas de pleno derecho. A modo de ejemplo, son nulas de pleno derecho:

  • Las cláusulas que imponen a la modelo una exclusividad sin contraprestación de ningún tipo. Privar a una modelo de la posibilidad de trabajar con nadie que no sea su agencia sin que esa agencie le garantice la remuneración necesaria para vivir de su profesión es completamente ilegal.
  • Las cláusulas que obligan a la modelo a la aceptación de cualquier trabajo que le consiga la agencia. Aunque parezca algo increíble, muchas agencias incluyen cláusulas de ese tipo. Conforme a eso la modelo tendría que aceptar el trabajo que fuera, aunque no le gustara y aunque la remuneración le pareciera insuficiente.
  • Cláusulas penales: tras poblar sus contratos de cláusulas ilegales, abusivas para la modelo y nulas de pleno derecho, algunas agencias los rematan con cláusulas penales que consisten en que la modelo si “incumple” el contrato, le tiene que abonar a la agencia una cantidad de dinero que puede llegar a los 1.000 euros .

Estos son solo algunos ejemplos, pero hay muchos más. Si te has visto atrapada en un contrato de este tipo, no te preocupes. Impugnar un contrato es más fácil de lo que te puedas imaginar. Te explicamos como podemos ayudarte con eso AQUÍ.

[/cmsmasters_tab][cmsmasters_tab shortcode_id=”0ben2vno2l” title=”Transparencia”]

Una modelo debe conocer con exactitud las condiciones en las que el cliente contrata sus servicios. Por tanto debe estar plenamente informada de todas las circunstancias del desempeño profesional que tendrá que llevar a cabo así como la remuneración económica que el cliente final paga por su trabajo. Es muy habitual, sin embargo, que agencias carentes de escrúpulos negocien con los clientes unas cantidades determinadas por la modelo que quieren contratar y luego le ofrezcan dicho trabajo a la modelo por la mitad o menos de lo pactado con el cliente. Ese tipo de prácticas son totalmente fraudulentas y se debería acabar con ellas. No puede haber buenas prácticas sin transparencia.

[/cmsmasters_tab][cmsmasters_tab shortcode_id=”jitmd5y7bd” title=”Respeto”]

En una profesión como la de modelo, que en muchísimos casos se inicia en la minoría de edad, el respeto es la principal preocupación de los padres. La sombra de la prostitución o los abusos como transfondo del modelaje es una leyenda negra que debe desaparecer por completo.

Una modelo es una persona, una trabajadora, no un objeto. La relación humana debe estar por encima de todo lo demás. La profesión de modelo no implica tener que soportar faltas de respeto ni insinuaciones de naturaleza sexual. Sea cual sea el escenario en el que se desarrolle su cometido, la modelo está ahí para desempeñar un trabajo y sus condiciones laborales han de ser tan respetuosas con sus derechos como lo son para cualquier otro trabajador.

[/cmsmasters_tab][cmsmasters_tab shortcode_id=”1lpxqyibiw” title=”Confianza”]

La confianza es fundamental en cualquier relación interpersonal, pero en el caso de representante y modelo muchísimo más. Ambas partes deben poder confiar en la lealtad profesional del otro y eso solo se consigue desde una perspectiva de equipo, basando la relación en una estrategia ganar-ganar, donde el beneficio del manager/representante suponga el beneficio de la modelo y viceversa.

Es tristemente habitual que modelo y representante traten de buscar su propio lucro personal a costa del otro. Y eso ocurre porque no se fomentan entornos de confianza. La confianza es el resultado de buenas prácticas como la legalidad, la transparencia y el respeto. Una relación duradera representante/modelo es inviable sin la confianza. Ambos han de desarrollar su labor con absoluta lealtad hacia el otro y cumpliendo estrictamente los compromisos adquiridos. A fin de cuentas en la confianza habrán de asentarse el resto de buenas prácticas.

[/cmsmasters_tab][cmsmasters_tab shortcode_id=”ym0kyr1qte” title=”Seguridad”]

En los tiempos que corren hay cada vez más intrusismo profesional, fenómeno que se acrecienta con la proliferación de redes sociales tras las que no se puede estar plenamente seguro de quien es tu interlocutor, entendemos que el asesoramiento jurídico ha de ser la base sobre la que se asiente la carrera profesional de una modelo. Por eso la seguridad para ellas y la tranquilidad de sus progenitores, en el caso de modelos menores de edad, es nuestro principal objetivo. La belleza es un potente imán que, desgraciadamente, no siempre atrae a gente bienintencionada. Muchas jóvenes con cualidades y extraordinario potencial han visto frustrados sus sueños por experiencias extremadamente desagradables. Evitar situaciones así debe ser por tanto la prioridad.

El representante o agencia debe velar por los derechos de la modelo. La modelo debe estar informada en todo momento y de forma comprensible de las consecuencias jurídicas de aquello que firma.

El trabajo de una modelo debe desarrollarse siempre en entornos seguros. Sin embargo en demasiadas ocasiones se envía a modelos a trabajos a sabiendas de que recibirán presiones de todo tipo. El lucro económico de la agencia o el represenante no puede en ningún caso poner en riesgo a la modelo.

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